El renacer de una leyenda de mediados de 1930
En la alta relojería vintage, pocas manufacturas despiertan tanta admiración como Patek Philippe. Sin embargo, el verdadero misticismo de estas piezas históricas no solo reside en su herencia, sino en la capacidad de devolverles la vida cuando el tiempo y los accidentes parecen haber dictado su sentencia definitiva.
Recientemente, ha pasado por nuestro taller una de esas joyas que justifican nuestra pasión por este oficio: un Patek Philippe mecánico de mediados de la década de 1930, equipado con el legendario calibre manual 12-120.
Este ejemplar llegó a nuestras manos en un estado verdaderamente crítico, presentando múltiples patologías tanto estéticas como mecánicas que requerían una intervención integral y de máxima precisión.

El diagnóstico: Un corazón apagado por un impacto
El estado inicial del reloj reflejaba las cicatrices de una larga historia. A nivel externo, la esfera presentaba un deterioro severo, mostrando marcas profundas de oxidación y degradación química que deslucían por completo el diseño original de la manufactura de Ginebra. A esto se sumaba un cristal muy degradado, rayado y oscurecido por las décadas.
Sin embargo, los problemas más graves se escondían en su interior:
- Movimiento completamente seco: Los aceites lubricantes originales se habían solidificado por completo, bloqueando el tren de rodaje.
- Eje de volante roto: La patología más compleja del reloj. La rotura del eje fue provocada por un fuerte golpe directamente en el asa de la caja, transmitiendo la energía del impacto directo al órgano regulador.

El proceso de restauración técnica en Dans Relojeros
Fieles a nuestra filosofía de conservación y maestría artesanal, abordamos la restauración dividiendo el trabajo en fases de alta especialización horológica.
1. Confección artesanal del eje de volante
Dado que no existen fornituras originales disponibles para un calibre de casi un siglo de antigüedad, nuestro equipo de maestros relojeros tuvo que confeccionar el eje de volante a medida en el torno. Este proceso exige una precisión micrométrica absoluta, garantizando que el pivote encaje a la perfección en los rubíes para devolverle al volante su oscilación armónica y precisa.
2. Restauración de la esfera y elementos externos
Para devolverle la elegancia original a su cara visible, realizamos una impecable restauración de la esfera, respetando minuciosamente la tipografía, los índices y la tonalidad salmón de la época. Asimismo, procedimos a la sustitución del cristal envejecido por uno nuevo de perfecta transparencia y al reemplazo de la corona de carga.
3. Tratamiento de la caja y mantenimiento del calibre
El movimiento fue completamente desmontado, limpiado mediante ultrasonidos y vuelto a ensamblar con lubricantes de última generación. Paralelamente, realizamos un meticuloso pulido de la carrura completapara eliminar los arañazos superficiales del oro sin alterar las líneas ni las aristas originales de la caja. Finalmente, el reloj se vistió con una nueva correa de piel de alta calidad acorde a su categoría.
El resultado: Tradición custodiada para el futuro
El resultado final salta a la vista. El calibre Patek Philippe 12-120 vuelve a latir con la misma regularidad con la que salió de los talleres de Ginebra hace noventa años. Su estética limpia, combinada con la calidez de su esfera restaurada, devuelve a este reloj su estatus de obra de arte atemporal.
Recuerda que realizamos recogidas para reparaciones en toda la península y Baleares.
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